Ahora han llegado por fin el frío y las
heladas a esta parte del País
gracias por lo visto a un viento que
nos envían directamente de Noruega
que ha hecho descender las temperaturas
entre ocho y diez grados
pero hasta hace dos días ha hecho el
más suave invierno que recuerdo
El pasado fin de semana nos bañamos en
la playa
y hace cuatro días cuando regresaba de
un corto viaje de trabajo
por la zona en mi furgoneta
recolecté mi primer manojo de
espárragos trigueros
Fue una experiencia increíble
había flores por todas partes
que se mezclaban con las naranjas y
algarrobas que todavía cuelgan de los árboles
la tierra todavía húmeda por las
últimas lluvias
estaba cubierta por una suave alfombra
de hierba
los pájaros y demás bichos cantaban y ululaban por
todas partes
y todo bañado por una suave luz
invernal que penetraba las madreselvas y
que arrancaba destellos de un verde
pistacho a los espárragos
a orillas de un mar azul tranquilo
de un día claro y luminoso
llevado de una fiebre dionisíaca
me rasgué toda la ropa con las zarzas
para conseguir
hasta el último de los preciados
tallos mientras desatendía las necesidades
de mi empresa
y por la noche hice una tortilla y di
de comer a toda mi familia de ese
soma mediterranean
después vendrían otra vez los
problemas de la empresa y a los oscuros presagios económicos se une
ahora esta racha de frío invernal que castigará a una naturaleza
demasiado precoz
pero yo obtuve mi recompensa
